Las rocas preexistentes en la litosfera pueden ser afectadas por procesos tectónicos, principalmente por nuevas condiciones de temperatura, presión y presencia de fluidos químicamente activos. Las nuevas condiciones, y frecuentemente bajo la acción de esfuerzos tectónicos (orógenos), las rocas preexistentes se transforman textural, estructural y mineralógicamente en estado sólido, dando lugar a las rocas metamórficas.
Las características petrográficas de estas rocas son especialmente complicadas, dados los procesos de transformación en estado sólido que han sufrido, generalmente acompañados de intensa deformación. Debido al carácter gradual de las transformaciones metamórficas, las características de este tipo de rocas también gradan desde ígneas o sedimentarias a “meta-” y hasta puramente metamórficas.

Las condiciones metamórficas de temperatura y presión, principalmente, y fluidos químicamente activos pueden variar. La temperatura puede generar cambios a partir de los 200 °C y hasta previa la fusión de la roca (600-1000 °C), la presión puede ser litostática o dirigida (tectónica) y los fluidos acuosos o ricos en volátiles pueden facilitar el transporte de iones o favorecer la recristalización .
Las rocas de la misma composición presentan minerales y texturas distintas en función de la intensidad de las condiciones metamórficas o grado metamórfico. Se diferencian así rocas de grado muy bajo (entre 100 y 200-250 °C), bajo (entre 200-250 y 400-450 °C), medio (entre 400-450 y 600-650 °C) y alto (más de 600-650 °C).
La intensidad de las condiciones metamórficas también se describe mediante el concepto de facies metamórfica, que hace referencia al conjunto de rocas formadas en unos rangos de condiciones P-T dados bajo los que las rocas de composición basáltica (se toman de patrón) desarrollan unas asociaciones minerales diagnóstico de esas condiciones P-T.
La intensidad de las condiciones metamórficas también se describe mediante el concepto de facies metamórfica, que hace referencia al conjunto de rocas formadas en unos rangos de condiciones P-T dados bajo los que las rocas de composición basáltica (se toman de patrón) desarrollan unas asociaciones minerales diagnóstico de esas condiciones P-T.

Tipos de Metamorfismo
Los tipos de metamorfismo son: (a) regional y (b) contacto, principalmente, (c) dinámico y (d) de impacto. Las rocas del primer tipo de metamorfismo se forman en áreas orogénicas amplias, a lo largo de cientos de km, soliendo presentar foliaciones e importantes deformaciones. Las del segundo tipo se forman en torno a los contactos entre cuerpos magmáticos intrusivos y las rocas encajantes (rocas carbonatadas, margas y tobas) en respuesta al incremento de temperatura que sufren las rocas adyacentes al ponerse en contacto con los cuerpos ígneos. El metamorfismo dinámico se produce deformación, brechificación y milonitización en zonas de cizalla (fallas).
El metamorfismo de contacto es el causante de la formación de yacimientos de tipo skarn y el dinámico el relacionado a yacimientos de oro orogénico.
