
¿La minería de asteroides es realmente viable? Estudios recientes sugieren que sí,
siempre que se desarrollen tecnologías de extracción y transporte eficientes y reutilizables.
Los asteroides son cuerpos rocosos o metálicos, que se originaron hace
aproximadamente 4,600 millones de años durante la creación del sistema solar.
Entre sus componentes principales destacan el agua, arcillas, compuestos de carbono, nitrógeno, azufre, moléculas orgánicas complejas, así como silicatos (olivino y
piroxeno) y algunos metales como el hierro y el níquel, también pueden contener
métales del grupo del platino y los sulfuros. Un caso notable es el asteroide 16Psyche,
uno de los cuerpos más masivos del cinturón de asteroides con unos 220 km de radio. La superficie de Psyche presenta una composición de hasta el 80% de metales, un 7% de piroxeno con un bajo contenido en hierro y alrededor del 10% de material
carbonáceo hidratado. Se prepara ya una misión de la NASA que se espera orbite este cuerpo en los próximos años.
Los recursos minerales que exhiben los asteroides y el aumento en la actividad espacial, en particular en la Luna, han motivado a varias compañías a invertir en el desarrollo de tecnologías que permitan llevar acabo minería espacial. Entre otras compañías están AstroForge, que planea dedicarse a la extracción de metales preciosos en asteroides
Metálicos. TransAstra que se ha enfoca en la extracción de agua de la capa más superficial de la Luna, conocida como regolito lunar. Karman+, con ubicación en Luxemburgo, planea misiones a los asteroides cercanos a la Tierra, con el fin de recolectar y estudiar muestras. OffWorld desarrolla maquinaria autónoma que pueda llevar acabo excavaciones en condiciones hostiles como las que se presentan en el espacio. Honeybee Robotics, parte de la compañía Blue Origin, que ya ha tenido participación en varias misiones dela NASA como Perseverance, se enfoca en el desarrollo de sistemas robóticos de exploración.
Las diferentes compañías tienen enfoques diferentes, pero comparten un mismo objetivo: hacer posible la minería espacial para la obtención de recursos de la Luna y los asteroides.
Seis de las misiones Apollo (entre 1969 y 1972) lograron recolectar y
traerlas a la Tierra.
alrededor de 382 kg de la superficie lunar. Las misiones soviéticas Luna
también lograron traer algunas muestras y, más
recientemente, en 2020, la misión china Chang'e-5
logró traer 1.73 kg de material lunar. Las misiones robóticas Hayabusa de la Agencia Espacial Japonesa, JAXA y OSIRIS-REx de la NASA demostraron que es posible recolectar y extraer pequeñas muestras de asteroides. En el caso de Hayabusa, del asteroide Itokawa en 2005 y Ryugu en 2018; y, en el caso de OSIRIS-Rex, de Bennu en 2023. Los tres, asteroides cercanos a la Tierra o NEO, por sus siglas en inglés.
En laTierra, en las zonas de extracción, trituramos, lavamos y fundimos minerales. En los asteroides, estas operaciones deben llevarse a cabo mediante sistemas autónomos. Escalar la
‘extracción’ de gramos o kilogramos a toneladas en cuerpos más allá de la Tierra. requerirá el desarrollo de tecnología aun no existe, pero se espera que comience a desarrollarse e implementarse en nuestra propia luna en las próximas etapas de la misión internacional Artemis. Ciertamente, la minería de asteroides está aún a años de poderse llevar a cabo. En general, entre los desafíos, están el transporte de equipo al espacio o su construcción en los lugares de destino, la microgravedad, la radiación, el polvo abrasivo y de alta velocidad o las variaciones extremas de temperatura que exigen rediseñar todas las técnicas de minería que conocemos.
